En primer lugar, este es un festival para vender, comprar, promover el cine mundial. Con acceso únicamente a la gente de la industria y periodistas que como tal se acrediten, no puedes ir como público general. No hay ventas de entradas para ninguna de las actividades oficiales del festival (*). Las grandes majors, a través de sus agentes de ventas, ya tienen ofrecidos sus nuevos productos cinematográficos a las distintas distribuidoras de cine de su interés, así que en Cannes básicamente vas a confirmar tu venta o a ofertar según tus posibilidades. Todo esto a partir de un guión consolidado y posibilidad de actores - director en primer lugar, y en segundo, películas ya culminadas que buscan distribución internacional.
Ahora bien, para todos aquellos que quieren que nuestra industria cinematográfica se desarrolle internacionalmente es importante tener en cuenta el funcionamiento de este y cada uno de los mercados de cine que existen. Me alegré mucho de ver que nuestro país estaba presente a través del CNAC, Amazonia Films, Cinemateca Nacional pero me hizo falta ver más movimiento de proyectos cinematográficos ofrecidos y por ofrecer. Productores dando información de sus películas, etc...
En Venezuela, se producen muy buenas historias, así que por qué no aprovechar este tipo de mercados para impulsar nuestra cinematografía. Para ello sólo falta más estrategia, creer en nuestro producto y por supuesto, fomentar las relaciones internacionales.
Si nosotros mismos no creemos que podemos conseguir distribuidores internacionales a partir de una buena idea en un festival como Cannes, quien lo creerá por nosotros.
(*) La quincena de realizadores, es el único lugar que vi que puedes obtener entradas por función. Pero a 7 euros cada película.
Escrito por:
Ninoska Dávila
Foto cortesía de:
Ninoska Dávila

