Sala de Cine y Streaming: Lo Colectivo vs Lo Atomizado


Cuando estamos en la sala de cine, ya sea solos o acompañados, nos encontramos inmersos en la oscuridad del espacio. En muchos casos, antes de entrar a la sala, el cliente adquiere alimentos para la proyección. Desde que nos sentamos, e incluso antes de iniciar el film, empezamos a ingerir cotufas, chocolates y bebidas. Existe un consenso tácito en el que el ruido que produce abrir las bolsas y el hablar mientras nos sentamos, e incluso ya empezada la proyección, no es un problema para la mayoría. 

Una vez comenzada la película, estamos solos ante la pantalla, entregados a una narrativa que no se detiene aun cuando surgen ganas de ir al baño. No existe ninguna distracción externa relacionada con el film, lo cual es muy contrario al streaming, donde el espectador puede pausar, adelantar o retroceder el material, ya sea para buscar más cotufas o para darle la bienvenida a otro espectador. 

El streaming tiene esa particularidad: ofrece libertad de horario y espacio. Puedo verlo cuando quiero o puedo, con alguna otra persona o solo. En términos económicos, el streaming funciona por suscripción y permite ver cualquier cantidad de contenido, muy al contrario de la experiencia cinematográfica en la sala de proyección. Ir a una sala implica un traslado, vestirse, una salida a pasear. En cambio, el cine digital no condiciona el espacio, sino la conexión Wi-Fi y el dispositivo adecuado en términos técnicos. 

Ahora bien, la pregunta es sobre el futuro del cine en términos de proyección. Los números indican que, luego de la pandemia, ha costado que el público vuelva a la sala, y aparentemente eso tiene que ver con las películas, que ya es otro tema. No podemos augurar ni tomar partido; la pregunta que más bien viene a colación es sobre los gustos que ese público tiene sobre los temas, ya que el algoritmo está marcando la aguja en la pantalla pequeña, mientras que la calidad y el estilo determinan el regreso a la sala.

Autora: 
Andrea Ríos 

Licenciada en Artes mención cine. Es productora, guionista, directora y montadora en cine y TV. Es analista de guiones y tallerista. 

«En el espejo del cine» es escrito por la cineasta venezolana Andrea Ríos. El blog de Iribarren publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente de la autora.