El equinoccio como metáfora del feminismo en Ozu


Estaba pensando en mi propio y personal homenaje a grandes directores hombres con grandes películas feministas (porque ya saben que esos eventos que están de moda, no me gustan nada), sugiero comenzar con Higanbana o Flores de Equinoccio por Yasujirô Ozu, el director más japonés (título con el que estoy absolutamente de acuerdo). En esta película, además de su alta calidad técnica, estética y narrativa de siempre, Ozu continúa contando la historia de la fragmentación familiar japonesa luego de la Restauración Meiji, la llegada de «el progreso» o la modernidad representada por la máquina (el ferrocarril) como en Tokyo Monogatari, solo que en el caso de Higanbana la historia sucede pocos años después del inicio de la era posatómica (una mezcla de la occidentalización más fuerte -por la ocupación norteamericana- con rasgos de feudalismo japonés y códigos del patriarcado global), con un coro de mujeres de tres generaciones de una misma familia, diferenciadas por sus edades: madre, hija mayor e hija menor; utiliza la jerarquía japonesa familiar pero con el género distinto al que tradicionalmente se le otorga protagonismo. Estas mujeres van paulatinamente empoderándose frente a nosotros al mismo tiempo que el hombre, el padre, fluye y tropieza en sus contradicciones para comprender de que se trata el presente y el futuro (términos que repiten todos los personajes) de las mujeres que en el Japón toman las riendas de sus vidas con responsabilidad. En el final (no puedo evitar este spoiler, pero lo diré sutilmente) Ozu nos dice que el encuentro entre géneros, la comprensión del otro, y el respeto por la vida del otro es lo que nos lleva al progreso... montados en la máquina. 

Autora: 
Kaori Flores Yonekura 

Cineasta venezolana egresada de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, Cuba. Ha desarrollado su carrera en diferentes áreas de la cinematografía como realizadora, guionista, productora, fotógrafa y editora; por lo que ha obteniendo más de 20 créditos en diferentes obras individuales y colectivas con temas enmarcados en el saber e imaginario nacional, los derechos humanos en Venezuela y Latinoamérica, la identidad originaria y la inmigración. 

Fuente: 

La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. El blog de Iribarren, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.