Cuarto Festival de Cortometrajes de Barquisimeto, ¿para qué?


Del 2 al 6 de diciembre, Barquisimeto vivirá la fiebre de un evento que se ha convertido en tradicional; el Festival de Cortometrajes de Barquisimeto. Sobre este evento, Iribarren Films dialogó con la presidenta del festival, Isabel Caroto.
Además de los beneficios económicos, ¿qué deja el festival?

(Después de reír) Por lo que a mí respecta, nunca le he visto ganancia al festival.
¿Esperas que te crean?

No, pero es la realidad. El festival se comienza a preparar al día siguiente del cierre. La inflación da al traste con cualquier presupuesto. Nuestro festival es enteramente gratuito. Consideramos que se debe al pueblo. Es una forma de acercamiento a esa forma de cultura que es el cine. Pero no todo es lo material. Deja la gran satisfacción del compartir con los invitados extranjeros, con los nacionales y con todo aquel que valora y quiere al cine.
En la rueda de prensa de presentación del festival, tú abogabas por dejar atrás a "Papá Estado”; pero te quejabas, también, del olvido de los organismos regionales. Entonces, ¿cómo entender ésto?

No hay contradicción. Tenemos años en esta actividad y merecemos reconocimiento. Además, no se trata de dinero. Pudiese ser intercambios. Un festival debe ser de calidad; Barquisimeto se lo merece y la calidad es costosa. Las “grandes corporaciones” tampoco están sensibilizadas. Ellos alegan que tiene sus fundaciones. Hemos conseguido más con la pequeña y mediana industria que no tienen títulos tan rimbombantes.
Este año –el festival– está consagrado al guión. La factura creativa del cine venezolano es sorprendente. Pero el guión parece ser el talón de Aquiles. ¿Es que acaso el venezolano no puede hacer buenos guiones?

No se trata de eso. Podemos escribir.
Pero la gente no apoya al cine nacional.
Es complejo. Quizás el cine de los 60 y 70 dejó un mal sabor en la audiencia. La ausencia de cultura cinematográfica, podría ser otro factor. El público tiene al cine como un "entretenimiento"; y el cine es un arte. El cine es cultura. Quizás no hemos logrado encontrar el punto de identificación donde la gente acepte masivamente nuestras historias. Allí tienes Macuro, una gran película y poca asistencia de público.
¿Menos cine de autor y más complacencia con la taquilla?

No sabría decirte. Es un tema complejo. Sería digno de un análisis.
¿En que ayuda el festival al escritor de guiones?

Te sorprendería saber cuanta gente está entrando y ejercitando esta disciplina. Al evento asistirán guionistas nacionales e internacionales. Ellos conversarán con el público. Se tendrá la oportunidad de asistir a sus charlas y conversatorios. Es una oportunidad única. Tal vez de allí, salgan autores que logren la sintonía con el público y, de esa forma, darle el gran impulso que merece el cine nacional.
Entrevista:
Pablo Arapé

Foto cortesía de:
Isabel Caroto

Cine Ideológico Burgués


Ese cine al que han sometido durante décadas a los habitantes del planeta, es hecho mayoritariamente por clases medias con mentalidad burguesa. Piensan como quieren vivir, pero los ricos no los dejan (ni vivir ni pensar), ni los dejará la oligarquía rancia aristocrática mantuano fascista, particularmente en Venezuela. Su característica fundamental es la siembra de antivalores humanos, la apología de las bajas, vacuas, enfermizas y minusválidas pasiones, un cine fácil, hábil, opaco, disfrazado de transparente, es un cine tramparente para alcahuetear el modo de producción esclavista capitalista. Esclavista ideologizante para encadenar al superexplotado trabajadora-trabajador al modo de vivir consumista y a la perversión de la palabra comunismo*, que no es más que un modo de producción económico superior al capitalismo en el que no existirá la explotación del hombre por el hombre. Por eso no pueden permitirle a ningún trabajador participar, ni siquiera a los directores de fotografía, en el proceso creador del film, ese es el caso de la soledad titiritera de Solveig, es también la democracia de Penso, sin obreros partícipes en la creación y elaboración de las políticas, proyectos y obras cinematográficas. Es la urticaria que produce la palabra obrero la que genera un pobre cine. Hay que diferenciar muy bien lo que es el cine pobre del pobre cine. Hay un cine pobre riquísimo como el de Jesús Enrique Guédez y un cine rico pobre como el Caracazo, o como La Clase. Incorporo al ridiculum de Thaelmann la impúdica indecencia deshonesta junto con Raiza Soublette y sus bozaleados de votar por Fernando Lira como Renny, en un acto írrito, humillando la sección de cine del sindicato, mientras el enemigo de clase inyectaba en el tintero de Julio Miranda el languidecimiento de Cine Urgente y nuestra Vanguardia: Ivork Cordido no entendía que su guión debía ser corregido, pensaba como vivía, no vivía como pensaba, se decía camarada y no aceptaba las observaciones al guión, quería hacer Scuaipa pero inscribía una historia pseudo insulsa «y que» intimista para abrir camino, no era honesto como Thaelmann, o sea, -quiero decir, significar- eran, son deshonestos los dos, -en ese momento al menos- y claro que por supuesto tiene que existir el inmencionable Livio, traicionando como muchas veces más, hacia atrás y hacia adelante. El innombrable traidor -por hoy- es otro.
Dijo Belinda de canto: «El perdón atrae nuevas traiciones»
Cine Urgente ¿(en)? lucha contra la traición pasada, presente y futura.

(*) El Comunismo es un objetivo Estratégico, el Socialismo es un objetivo Táctico.

Autor:
Pedro Laya

Actor, Operador Jefe Cinematográfico y Docente

La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. Iribarren Films, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

Hablemos de Cine Átomo (3)

Como parte del Festival de Cine Venezolano 2008, se realizó en Barquisimeto, Caracas, Maracaibo y Mérida, el Segundo Maratón de Cine Átomo. Iribarren Films no quiso dejar pasar la oportunidad para conversar con gente del medio cinematográfico y algunos de los realizadores que participaron en el evento, para conocer sus opiniones –en varias entregas- sobre esta forma de hacer cine, que en Venezuela, parece tener cada día más seguidores.
Gustavo Castillo Mascareño (Caracas).
Para ti ¿Qué es el cine átomo?
Es trabajar la realización audiovisual empleando el mínimo de elementos posibles, tanto a nivel de producción como en la puesta en escena, buscando dejar de un lado la artificialidad de las producciones contemporáneas para reforzar la esencia fundamental del cine: el realismo, trabajar una historia (a nivel de guión) que no necesita más que alguien que la interprete y otro que la registre (muy a lo Dogma 95). Por otro lado, con el cine átomo, si lo llevamos en realidad a su fundamento inicial, nos adecuamos a una entorno cinematográfico actual (en Venezuela) en donde, por diversas razones, las condiciones económicas para realizar cine no son las más favorables.

Alfredo Leal (Barquisimeto).
¿Que opinas sobre el cine átomo?
Un excelente reto para contar una (o más) historias en breve tiempo. Un ejercicio si se quiere extraordinario, para prepararse a abordar proyectos de gran envergadura a nivel de guión y trabajo actoral principalmente.
Entrevistas:
Pablo Arapé
Montaje:
Guillermo Chávez

CARLOS DÍAZ: «sea ficción o documental, siempre estamos contando una historia»


El cine y sus protagonistas (2008)

Contar una historia es el principio y sentido de cualquier producción audiovisual. Esa historia que en términos técnicos conocemos como el guión, tiene que tener el suficiente atractivo y fuerza; para generar emociones y conmover al espectador. Es lógico pensar entonces, que escribir una buena historia no sea tarea fácil. Para ayudarnos en tal sentido, Iribarren Films tuvo la oportunidad de conversar con Carlos Díaz, destacado guionista venezolano, quien nos comentará sobre aspectos importantes de la escritura de guiones.
Eres el guionista de las películas «Habana Havana» y «Tocar y Luchar». Cuéntanos de tu carrera, ¿cómo incursionas en el mundo del cine?
Un día hace ocho años un viejo amigo de la adolescencia me propuso que escribiéramos entre los dos unos guiones que él tenía la misión de entregar para una serie de televisión llamada «Los Últimos», que luego fue transmitida por Televen en el año 2001. Eso fue lo primero que hice como guionista y siempre recuerdo con especial afecto aquél ofrecimiento de ese amigo que quiso compartir su trabajo de guionista conmigo.Un par de años después le conté a otro amigo un cuento de Cervantes llamado «El Forastero», que le gustó mucho; por lo que me pidió que escribiera un guión inspirado en ese cuento para hacer una película que luego se llamó «Habana Havana». Fue el primer guión que escribí para un largometraje de ficción. Eso fue entre diciembre de 2002 y enero de 2003 mientras algunos aquí andaban como locos viendo cómo hacían para sacar a Chávez de la presidencia. Seguidamente, con este mismo amigo escribí un guión muy particular, pues se trataba de una obra de teatro-película en la que a ratos los personajes aparecían sobre las tablas y a ratos sobre una pantalla de cine. Esa obra tuvo muy buena receptividad en el público; fue una adaptación de «La Muerte de Un Viajante», de Arthur Miller. Lo que se hizo allí fue trasladar el drama de la obra a un contexto latinoamericano, recreándolo específicamente con personajes de un barrio merideño. Más tarde, en el año 2004, colaboré (con el mismo amigo) en la historia de «Tocar y Luchar». Esa fue mi primera experiencia con un guión documental, y fue sencillamente maravillosa. Al año siguiente, y nuevamente por iniciativa de este amigo, escribí un guión documental sobre la Casa Amarilla de Caracas, que aún no se ha realizado. Finalmente, y con el mismo amigo, para variar, colaboré en los primeros esbozos para una historia sobre la vida del Libertador; pero nada más que eso. Y ahí vamos…
Una buena historia o una historia bien estructurada, ¿cuál resultaría en un buen guión?
¿Qué es una buena historia? Supongo que una que nos transmita una buena dosis de eso que McKee llama «emoción estética»; esa particular sensación de experimentar, a un mismo tiempo, una profunda emoción plena de significado; esa experiencia es un fenómeno universal y en el cine ocurre sólo con las buenas historias. Una buena historia puede hacer un buen guión si se sabe presentarla de una manera que nos permita a los espectadores ser tocados por esa experiencia maravillosa. Por otra parte, entiendo la estructura como la forma en que son presentados los acontecimientos de una historia; algo así como la estrategia escogida por el guionista para entregarnos la sucesión de escenas que forman su historia. Así, una historia bien estructurada puede ser una que nos entregue una sucesión convincente de escenas, con un orden y estilo bien definidos, capaz de transmitirnos un sentido con su particular ilación. Pero creo que una historia bien estructurada no necesariamente hace un buen guión, pues la historia puede estar bien estructurada pero ser bien aburrida y nada atractiva. Volviendo a aquella idea de la “emoción estética”, me inclino más a creer que lo que hace a una historia “buena” es su poder para hacernos sentir fuertes y fascinantes emociones que surgen como consecuencia de nuestra comprensión del sentido de la historia; ese íntimo y mágico objetivo por el que toda historia desea ser narrada.
La composición dramática, desde los comienzos del drama, ha tendido hacia la estructura en tres actos. ¿Qué valor tiene esta forma de estructura?
La estructura en tres actos es importante cuando se tiene conciencia de la forma temporal como discurren los fenómenos en la vida. Si nos detenemos a pensarlo un poco, nos daremos cuenta de que todo lo que percibimos ocurre en forma de proceso y no en forma de instantaneidades; como las historias, que, discurriendo entre un comienzo y un final, requieren tiempo para ser narradas. En este sentido, el proceso de la historia es el proceso de la narración, y ese proceso es un fenómeno temporal. Ahora bien, sólo cuando ocurren cambios significativos en la vida de unos personajes podemos decir que tenemos una historia que contar, pues cuando es así simplemente querremos saber, querremos ver, lo que producirán esos cambios en la vida de los personajes y cómo terminarán los mismos; y lo que tal vez sea lo más emocionante: qué sentido tendrá la historia de estos personajes, sus cambios, para nosotros mismos. Creo que cuando tenemos conciencia de estas cosas, es cuando entendemos que la estructura aristotélica de los tres actos nos permite presentar el principio, desarrollo y fin de esa alteridad que es la historia de una forma que resulta natural.
Considerando que el escritor puede jugar con lo creado por él. En la ficción, ¿sería relativamente fácil estructurar una historia? Y si la historia es real, ¿cómo desarrollar un guión para documental?
Ya dijimos que la estructura es la forma cómo son presentados los acontecimientos de una historia. Sea la historia de ficción o real, es algo que hay qué hacer; y en cualquiera de los dos casos no siento que sea algo relativamente fácil. Y no lo es porque eso precisamente es crear la historia al darle orden a esa creación. Ese orden que es la estructura, es pues, común a ambas narraciones (ficción o documental); y emergiendo de él nos encontramos con el íntimo propósito de toda historia: producir emociones estéticas plenas de significado. De modo que la limitación que implica la realidad de lo narrado es sólo aparente cuando advertimos que, ya sea ficción o documental, siempre estamos contando una historia. Si se trata de un documental el énfasis debe ser la búsqueda en esa «realidad» que se pretende documentar a ver si conseguimos algo bueno qué contar, para luego ponernos a soñar y experimentar con la forma en que lo contaremos. En el caso del documental creo que es importante no olvidar que también existe la posibilidad de informar de manera indirecta a medida que vamos tejiendo una historia, que puede ser por lo demás atractiva.
Los personajes son elementos muy importantes en una historia, porque ellos le dan dimensión y la mueven en nuevas direcciones. ¿Qué aspectos se deben considerar a la hora de desarrollar los personajes en un guión?
Creo que es importante conocerlos bien, imaginar sus vidas, aprender a sentir sus emociones, sus miedos, sus alegrías. Es necesario saber cómo reaccionarán ante los cambios que crearemos para ellos. Deberíamos pensar si las decisiones que éstos toman ante tales cambios serán suficientemente atractivas como para seguir contando su historia, y si sus deseos más íntimos pueden lanzarlos hacia nuevas situaciones que sean capaces de atraparnos a nosotros como espectadores. Se podrían decir tantas cosas de los personajes. Pensando estratégicamente podemos concebir a los personajes como las piezas de un tablero de ajedrez o de «go». Cada uno juega un papel necesario y bien diferenciado en la trama, ese otro tablero que es el argumento de la historia. Sus movimientos van tejiendo la estructura que crean sus decisiones ante los cambios que ocurren en sus vidas. Sus deseos o la ausencia de ellos son el puente universal hacia nosotros; en ellos nuestros mundos se tocan, y somos iguales y vivimos lo mismo.
Nuestra cinematografía parece experimentar un nuevo impulso, protagonizado por una generación de jóvenes realizadores y un sinnúmero de nuevas producciones. Los guiones han sido por mucho tiempo el blanco de las críticas a nuestro cine. ¿Crees que ésto, está cambiando? ¿Cómo aprecias la calidad de las historias en la actualidad?
El guión siempre debería ser el blanco de las críticas de cualquier película, pues él ya es la prefiguración de un sentido y de una forma. Si esa propuesta una vez convertida en imágenes en movimiento no gusta a un buen número de sus espectadores, el guión es el principal responsable. Creo que la aceptación o rechazo de un filme por parte de un público numeroso y universal puede ser el mejor indicador para construir una crítica sensata a su guión. No estoy seguro de que la calidad de las historias en la actualidad esté mejorando. En efecto ahora hay mucha más producción de películas y no dudo de que ese empuje deba traer más pronto que tarde una mejora y perfeccionamiento de nuestra narrativa cinematográfica, esa es la esperanza. Por otra parte siento que hay nuevos talentos que necesitan una oportunidad. Sólo un trabajo serio y comedido puede dar buenos resultados de un momento a otro.
Entrevista:
Guillermo Chávez
Foto cortesía de:
Cine Club Charles Chaplin

Hablemos de Cine Átomo (2)

Como parte del Festival de Cine Venezolano 2008, se estará realizando en Barquisimeto, Caracas, Maracaibo y Mérida, el Segundo Maratón de Cine Átomo. Iribarren Films no quiso dejar pasar la oportunidad para conversar con gente del medio cinematográfico y algunos de los realizadores que participarán en el evento, para conocer sus opiniones –en varias entregas- sobre esta forma de hacer cine, que en Venezuela, parece tener cada día más seguidores.
Miguel Pascucci (Mérida)
¿Qué opinas sobre el cine átomo?
Bueno, en realidad yo participe en el cine átomo del año pasado que se realizó conjuntamente con el Festival de Cine Venezolano. La idea me pareció buena desde un principio puesto que sus requerimientos son precisamente hacer un cine de bajo presupuesto, poniendo en escena la mayor creatividad posible, sin tener que gastar los millones de bolívares que se suelen gastar en nuestras producciones. Todo iba muy bien hasta el momento de poner en práctica esos requerimientos, es bastante difícil lograr narrar una historia en un sólo plano y lo es mucho más en un minuto. A pesar de eso tengo que reconocer que hubo buenos trabajos, muchos otros se distinguían por ciertas características como: propuesta visual o fotográfica, sonora, etc. sin embargo, muchísimos otros no aportaban ningún avance a nuestro nuevo cine.
Armando Urbano (Barquisimeto)
¿Qué opinas sobre el cine átomo?
Bueno, no he escuchado mucho sobre este cine átomo, creo que es de Mérida, solo se que es algo de un minuto, eso no me gusto mucho. El Festival de Mérida ya no premia a los cortometrajes, me parece injusto y veo que ya es un negocio este festival.

Adick Rincones (Barquisimeto)
¿Qué opinas sobre el cine átomo?
Creo que es una forma de descubrir los nuevos talentos y demostrar que para hacer una buena producción no es necesario contar con grandes equipos tecnológicos, centrándonos en lo más importante "la historia".
Entrevistas:
Pablo Arapé
Montaje:
Guillermo Chávez

Hablemos de Cine Átomo. (1)

Como parte del Festival de Cine Venezolano 2008, se estará realizando en Barquisimeto, Caracas, Maracaibo y Mérida, el Segundo Maratón de Cine Átomo. Iribarren Films no quiso dejar pasar la oportunidad para conversar con gente del medio cinematográfico y algunos de los realizadores que participarán en el evento, para conocer sus opiniones –en varias entregas- sobre esta forma de hacer cine, que en Venezuela, parece tener cada día más seguidores.

LUCY GONZÁLEZ (Barquisimeto).
Para ti, ¿qué es el cine átomo?
El Cine Átomo es un movimiento que Mérida lo ha puesto en boga y pretende usar lo elemental en la realización.

JHOY PLAZA (Barquisimeto).
Para ti, ¿qué es el cine átomo?
Una modalidad que propone, entre tantas otras, la realización de producciones audiovisuales de bajo presupuesto, donde lo más importante sea la historia que se narra por encima de las sofisticaciones tecnológicas con que se crea.

ELMER ZAMBRANO (Barquisimeto).
Para ti, ¿qué es el cine átomo?
Cine átomo es la concentración, la realización de un audiovisual en la mínima expresión, técnicamente hablando, utilizando equipo esencial: cámara, sonido y acción (realizador o director). Particularmente considero que surge como necesidad de trabajar con los elementos básicos con los que se dispone, indispensables para hacer un trabajo audiovisual, sobre todo en el área independiente. Para los nuevos realizadores y hasta aficionados que desean destacarse; cuando no se cuenta con fondos económicos suficientes para desarrollar una producción de gran magnitud; sin embargo, permite recrear nuevas propuestas demostrando que las grandes ideas y la creatividad también surgen de la sencillez, de la innovación; sin la utilización de todo un aparataje.
Entrevistas:
Pablo Arapé
Montaje:
Guillermo Chávez

NINOSKA DÁVILA: «es el boca a boca lo que define el éxito de una película»



El cine y sus protagonistas (2008)

La Lic. Ninoska Dávila es comunicadora social y su trayectoria incluye éxitos como promotora de las estrategias que proyectaron alrededor de 20 obras cinematográficas venezolanas de alto impacto en las carteleras nacionales como: Miranda, Manuela Sáenz, Tocar y Luchar, entre otras. Para conocer un poco más sobre el marketing cinematográfico, Iribarren Films le realizó una entrevista que publicamos a continuación:

Entiendo que eres comunicadora social. ¿Cómo defines el trabajo que realizas y que te motivo ello?
Cuando me inicié en la carrera de comunicación social nunca imaginé que me iba a dedicar a la promoción informativa de películas. Siempre quise trabajar en publicidad pero de alguna manera nunca tuve la oportunidad de entrar en una agencia. En este sentido, sin perder mis intereses profesionales, un día vi en la escuela de comunicación social un aviso de pasantía para el estreno de la película Amaneció de Golpe de Carlos Azpúrua. Asistí a la entrevista y quedé seleccionada. Mientras asistía a la responsable de prensa, vi cómo podía laborar profesionalmente en algo similar a la publicidad pero sin manejar presupuestos para pautas. Así que usando muchos elementos teóricos de la publicidad comencé a aplicarlos a la promoción de la película, sólo que en este caso negociaba con información y no con dinero. Es decir, si seleccionaba la mayor cantidad de elementos noticiosos de la película y la ofrecía adaptada a la necesidad del periodista, según el tipo de medio de comunicación sería más efectiva en conseguir trabajos especiales alrededor de la película, que si la manejaba como una noticia básica. De allí en adelante, desde 1998, fui creando una metodología en función de la película y adaptada a la realidad del país. Ya cuento con 19 experiencias diferentes de películas, en géneros, elementos noticiosos, y por supuesto en directores.

El objetivo de realizar una película es que la mayor cantidad de personas la puedan ver. Sin embargo, parece que los realizadores y productores se preocupan de la promoción de una producción, una vez terminada la película. ¿Es ésto cierto, por qué ocurre?

Si es cierto, principalmente por falta de presupuesto para ese fin. Es muy raro ver que se considere la promoción de una película como rubro a tomar en cuenta desde el presupuesto del proyecto. Así que evidentemente es muy cuesta arriba crear una incertidumbre alrededor de un filme si no cuentas con una estrategia a partir del guión, durante la preproducción e inicio del rodaje. De todos modos, una cosa es la convocatoria que logras hacer con la promoción y una muy diferente es la apreciación que el público se lleve de ella. Todos los elementos publicitarios y promocionales tienen efecto hasta el primer fin de semana de estreno del filme y podemos hablar de unos días más para reforzar, pero es el boca a boca lo que define el éxito de una película.
Una vez que la película está en sala, ella misma tiene que defenderse...si gusta tendrá más público, si no será promovida como una mala película.

Cuando hablamos de marketing cinematográfico, quiere decir, que una película se debe considerar como un producto a vender. ¿Hay diferencias entre el plan de mercadeo de una película y el de otro producto?
Si, a partir de la primera copia de una película es un producto que será duplicado y comercializado a través de una sala de cine, en primer lugar y luego por otras ventanas. El mercadeo es totalmente diferente a la de cualquier otro producto. Hay muchas variables a considerar, incluso el marketing de una película norteamericana es muy diferente a la de una película local. Como ejemplo te puedo decir, que los actores son apreciados de una manera distinta por el espectador de cine. No es lo mismo decir que tienes una película con Tom Cruice, que si tienes una con Edgar Ramírez. Solamente con mencionar los nombres, el espectador le otorga a cada uno de ellos valores o prejuicios buenos o malos que hay que considerar. Allí es donde comienza nuestro trabajo, a evaluar las virtudes y deficiencias de un filme pero pensando en llegar a nuestro público... qué tan conocido es un tema, qué tan conocido es el actor, el director, cuáles son sus elementos noticiosos, etc.

Has sido invitada por el Festival Internacional de Cine y TV de Cartagena para dictar un Taller de Promoción Cinematográfica. Suponemos que en Colombia, como en otros países latinos, existe inquietud respecto a este tema. ¿Qué tan desarrollado está el marketing cinematográfico a nivel latinoamericano?

Hace dos años asistí a un Seminario de Mercadeo para cine Iberoamericano y descubrí que en Latinoamérica tenemos más o menos el mismo problema. Nuestras producciones no cuentan con suficiente presupuesto para la promoción y publicidad de sus producciones. Es una tarea aún pendiente. Por supuesto hay algunas excepciones pero son tan pequeñas que prácticamente no se toman en cuenta. La diferencia principal entre nuestro mayor competidor es que el cine latinoamericano no tiene presupuesto para la inversión en piezas publicitarias como vallas, material p.o.p, promociones con las grandes cadenas de comida rápida.

Los cineastas, generalmente, inician sus carreras realizando cortometrajes. Considerando que un cortometraje, quizás, tiene objetivos menos comerciales que un largometraje. ¿Son los mismos aspectos a considerar a la hora de promocionar un cortometraje?

La base de promoción de un cortometraje es la misma que para un largometraje. Sin embargo, el alcance es mucho menor por no decir que es casi inexistente. No te olvides que el cortometraje aún no tiene una exhibición masiva, así que en el mejor de los casos la estrenas para tus amigos, conocidos, asociados y un pequeño grupo de desconocidos. En casos muy puntuales, algunos cortometrajes se han exhibido en las salas de cine antecediendo a un largo comercial.
Estos elementos y otros, hay que tomarlo en cuenta a la hora de pensar en la promoción del corto, su elemento noticioso se termina muy pronto a menos que entre a los circuitos de festivales internacionales y que gane algún premio.

Prensa, radio y televisión son los medios tradicionales de promoción de productos. Sin embargo, la Internet se ha convertido en un medio directo de comunicación a nivel mundial. ¿Qué aspectos importantes, consideras se deben explotar en Internet?
El trailer es un elemento a explotar en Internet y a noticias cortas sobre un filme. Pero aún hay que reflexionar sobre, cuál es el uso real del Internet, cuáles son las páginas más visitadas, cuál es el target por portal y cuántas personas de verdad logran conseguirse con tu información... Es un medio excelente, pero todavía hay que manejar más información sobre su uso y la de los cibernautas reales. Ah, me olvidaba...a veces la página no es lo suficientemente funcional para que la gente disfrute de ella. Esto con respecto a su uso para promover películas.
Por otro lado hay comunidades, páginas especializadas alrededor del mundo que no pueden ser encontradas de otra manera, si no a través del Internet.

Entrevista:
Guillermo Chávez
Foto cortesía de:
cinemapress

EL IMPERIO DEL SOL


El Imperio del sol / Empire of the Sun, Warner Bros. Dirigida por Steven Spielberg, música de John Williams, protagonizada por: Christian Bale, John Malkovich, Miranda Richardson y Ben Stiller. 1987. Drama.
Jim Graham (Christian Bale) es un niño ingles criado en una colonia en China. Cuando los japoneses invaden el territorio, en pleno apogeo de la II Guerra Mundial, Jim es inesperadamente separado de sus padres. Solo y lejos de sus seres queridos, se topará con un vivaz timador (John Malkovich), el cual, de repente se convertirá en una especie de mentor en el complicado arte de sobrevivir en las calles. Por una vuelta del destino, ambos van a parar a un campo de concentración, donde Jim deberá utilizar toda su astucia para lograr mantenerse con vida.
Un hermoso filme dirigido por el llamado, «Genio de la Cinematografía», Steven Spielberg. La guerra vista desde los ojos de un niño, es recreada magistralmente, gracias a la garra de este director que nos ofrece una combinación de drama, emoción y reflexión.
Son muchas las escenas que hacen de éste; un film inolvidable. Una de ellas, durante un bombardeo aliado al campo de concentración, donde Jim ve en acción a los aviones norteamericanos. Será tanta la emoción, que en medio de las balas y las explosiones, el niño liberará todo su entusiasmo como si se tratará de un juego, y brincará y saltará lanzando frases como: «Los P-51 son los Cadillacs del aire».
La película fue nominada a 6 Oscars incluyendo mejor cinematografía, mejor diseño de vestuario, mejor música, mejor dirección de arte, mejor edición fílmica y mejor sonido.
Autor:
Luis Steelheart

Licenciado en Administración de Empresas. Ha participado en diferentes actividades de cine-foro principalmente en el Cine Club Charles Chaplin y en la Biblioteca Pública Pio Tamayo, además de realizar colaboraciones en diferentes actividades de cine en los lugares antes mencionados y otras instituciones como la Universidad Simón Rodríguez, el CIECA, la UPEL y el Liceo Lisandro Alvarado. Steelheart es un cinéfilo y coleccionista de artículos relacionados con el cine.

«El cine de mi colección» es escrito por Luis Steelheart. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

JOHN PETRIZZELLI: «El cine es uno solo»

El cine y sus protagonistas (2008)

Con motivo del estreno de “Maria Lionza, Aliento de Orquídeas” estuvo de visita en Barquisimeto el pasado mes de abril, John Petrizzelli, cineasta venezolano. En esa ocasión, un grupo de amigos y amantes del cine: Jhoy Plaza, Maria Antonieta Pereira, Jesús Díaz y Guillermo Chávez tuvimos la oportunidad de conversar con John sobre varios aspectos que publicamos a continuación.
Conocemos a John Petrizzelli como documentalista, pero ¿piensas hacer ficción en el futuro?
Yo he hecho cine de ficción y cine documental, comencé realizando cine de ficción y en los últimos años me he dedicado al cine documental. Pienso que son etapas del cineasta, a veces uno tiene la necesidad de responder a un llamado ancestral de cubrir temas que te son preciados, que te son íntimos o valiosos desde el punto de vista cultural y éste es el caso de “Carrao”, de “Anselmo López” y “Maria Lionza” de cierto modo; porque son expresiones muy nuestras. Actualmente estoy produciendo “Benito Quirós, el Rey del Galerón”; un cantante larense que fue muy famoso en el oriente del país. Pero luego, tengo un proyecto sobre la historia de un loro real, un ave, y es un proyecto de ficción. En ese sentido, creo que los vasos comunicantes entre la ficción y el documental siempre están presentes y se van alimentando, porque al final de cuentas; el cine es uno solo.


“María Lionza, Aliento de Orquídeas” ya fue estrenada en casi todo el país, ¿cuál ha sido la respuesta de la crítica y de los cultores de Maria Lionza?
Bueno, en general la respuesta del público “Marialioncero” ha sido muy positiva, han ido a ver la película, me han comentado que les parece bastante objetiva y trata el tema con respeto. En cuanto a la crítica, ha sido variada, hay críticas muy buenas como la de Héctor Concari en Tal Cual, Alfonso Molina, Pablo Gamba en Vértigo y hay críticas espantosas, como la de Sergio Monsalve en CCS. No se porque han asociado la película a algo político, a mi nadie me dijo que escribiera o investigara sobre Maria Lionza, ni me dijeron como tenia que hacer la película, y no la he asociado a ningún evento político; es simplemente una manifestación de nuestra cultura y para mi tiene ese valor. Si alguien tiene problemas porque no se siente bien siendo venezolano y tiene prejuicios contra el culto, ese es problema del crítico, no mío. Yo, sencillamente cumplí con realizar un documental sobre un tema. Creo, en todo caso, que las críticas son válidas, pero pienso que deben ser sustentadas con ideas y deben ser respetuosas; tampoco se puede ser tan mezquino con el cine nacional y debe reconocérsele el esfuerzo.
Para la transferencia a cine, ¿Hiciste algunos cambios a la película?

Sí, quité algunos planos, que no debí hacerlo pero los quité. Los mismos distribuidores me pidieron hacerlo y yo accedí hasta cierto límite. Las razones, no quiero entrar en detalles, pero obedecían a razones más que todo comerciales. Yo me comprometí con el distribuidor y el compromiso es parte de este negocio. El asunto es comprometerse hasta donde moralmente uno considere es el limite. Sin embargo, los cambios no fueron mayor cosa; uno que otro plano.

La Villa del Cine hizo una convocatoria para el desarrollo de guiones y entre los trabajos presentados estaban algunos sobre el indio Guaicaipuro. ¿Cuál es tu recomendación para alguien que quiera desarrollar una historia de este tipo?
Bueno, yo también tengo un pequeño guión sobre Guaicaipuro que he venido trabajando desde hace algún tiempo, pero lo estoy desarrollando desde el punto de vista del espiritismo. Seguramente, estas personas lo están desarrollando desde el punto de vista histórico. Depende por donde lo vas a enfocar, si va hacer una ficción historicista debe ser muy fiel en los detalles, con una buena producción para que los personajes no luzcan falsos, como ha ocurrido en algunas películas venezolanas. Entonces, es importante un buen casting, el vestuario; con mucha fuerza en la producción para que tenga realismo. Si se enfoca por el lado espiritista, me parece estupendo, ya se hizo la película sobre Maria Lionza y que ahora se pueda realizar una producción sobre Guaicaipuro, me parece importante por ser un personaje maravilloso. Se sabe poco sobre él, su historia la escribió Oviedo Ibáñez, “La matanza de Guaicaipuro” y creo que allí hay un buen material que puede ser rescatado y dignificado por el cine.


¿Cómo has visto el cine venezolano desde tus comienzos como cineasta hasta hoy, y cómo lo ves a futuro?
Bueno, el cine venezolano ha cambiado mucho desde que yo comencé hacer cine hasta ahora. Cuando yo comencé por los años 76, 77, aquí se trabajaba en súper 8, independiente, uno mismo editaba, uno mismo hacia toda la película. Había un movimiento fuerte del súper 8 en Venezuela, que era el formato popular en ese momento; todavía las cámaras de video eran una cosa muy primitiva. Tuvimos un tiempo muy bueno del cine a principio de los 80, luego entramos en una decadencia terrible por la falta de recursos y falta de apoyo estatal. Ahora, de unos cinco años para acá, por fin se ha tomado en serio el papel del cine en la cultura y en la sociedad; sobre todo al documental, que era como la cenicienta del cine, ahora se le está dando la misma importancia que a la ficción. Ojalá que ese esfuerzo se mantenga, que las políticas culturales no cambien, porque ésto ha traído como consecuencia que ahora, prácticamente, estemos peleando la pantalla con las producciones extranjeras.
¿Cómo será el futuro? Bueno, eso dependerá de nosotros, de lo que continuemos haciendo, también es muy importante la responsabilidad ante el público, mantener los niveles de calidad, tanto técnico como narrativo, para que el público no se aleje de la pantalla nuestra. Nosotros perdimos al público por muchos años de nuestras pantallas, por la misma decadencia de nuestras producciones. Antes de pensar en la taquilla hay que pensar en los espectadores, como seres pensantes y brindarles producciones de calidad que los lleven a la reflexión; para motivarlos a seguir viendo cine venezolano.

Actualmente el cine está recibiendo un importante apoyo del estado, sin embargo, creo que el área de formación sigue débil. Para quienes estamos iniciándonos en esta carrera, ésta es una de las mayores inquietudes. ¿Cuál es tu recomendación para mejorar este aspecto?
Sí, eso es así, la formación es una de las patas que todavía le cojean al cine venezolano. Yo no soy docente, sin embargo, cuando doy talleres trato de ser lo más explicativo posible, basándome en mi experiencia. Una de las cosas que he podido percibir, cuando doy talleres por el país, es el ansia de conocimiento y la cantidad de proyectos que tienen cada muchacho y muchacha, que están deseosos de trabajar pero a veces se les hace cuesta arriba, porque no tienen la formación o los mecanismos para poder participar en alguna producción. Pienso que el CNAC debería, directamente o a través de las universidades, crear escuelas al estilo francés; que son escuelas básicamente técnicas con 3 o 4 años de formación de profesionales: camarógrafos, sonidistas y otros; con también formación en dirección. Pienso que es importante que el CNAC pueda tomar esa iniciativa y por otro lado, a través del mecanismo del laboratorio, descentralizar la formación que está muy concentrada en Caracas y Mérida. Creo que el CNAC está conciente de eso y poco a poco irá ofreciendo soluciones.
Entrevista:
Jhoy Plaza
Maria Antonieta Pereira
Jesús Díaz
Guillermo Chávez

Cine Penitenciario


En homenaje a Livia Montes

En un momento en que la inseguridad se ha convertido en un problema de alarmantes proporciones, y la sociedad clama por acciones que permitan disminuir significativamente la delincuencia; hay quienes han decidido hacer algo al respecto.
Livia Montes, una admirable y valiente mujer, desde 1994 ha venido utilizando el cine y el audiovisual como herramienta para ayudar a quienes traspasaron el margen de la ley; una labor que muy pocos realizan y prácticamente nadie se atrevería a efectuar. Desde los lugares más violentos y peligrosos del país, las cárceles venezolanas, Montes se ha dado a la tarea de difundir el cine y realizar talleres de producción audiovisual para motivar a las personas allí recluidas y contribuir a su reeducación. Reclusos de alta peligrosidad, capaces de manejar un arma con firmeza y sin escrúpulos, manifiestan torpeza y nerviosismo al intentar operar una cámara de video o fotografía. Paradojas como ésta, han permitido a Livia Montes hacerles ver a los reclusos, que las mismas manos con las cuales se cometió un crimen, pueden ser ahora utilizadas para realizar algo bueno, productivo y creativo; capaz de recuperar la condición de humanidad pérdida en algún momento de la vida.


A través del Cine Club Waleker, asociación que dirige Livia Montes, una labor encomiable como la descrita, comienza a rendir frutos. “Aquí empezó todo” es un cortometraje documental resultado de la participación, de un grupo de reclusos de la cárcel de Yare I, en un taller de video popular realizado por la Asociación Cultural Waleker. En este documental, los reclusos escriben, protagonizan y comparten producción con su realizadora, Livia Montes y sus colaboradores. Recientemente, Montes estuvo en la ciudad de Barquisimeto para dar a conocer este trabajo, el cual se proyecto en el Cine Club Charles Chaplin, Cine Club Kisuidi, Centro Cultural Guachirongo, Cine Club Voces Urgentes y el Centro Penitenciario Centroccidental (Uribana). Particularmente, en el Cine Club Charles Chaplin, dirigido por Juan Luis Rodríguez (en la foto junto a Livia Montes), el público asistente ofreció comentarios muy positivos en relación con el cortometraje y la labor de Montes.
En la actualidad, Livia Montes está trabajando en la pre-producción de otro cortometraje documental, que seguramente seguirá contribuyendo para alejar de la violencia, a quienes la misma les quitó la libertad.
Escrito por:
Guillermo Chávez
Foto:
Cortesía del Cineclub Charles Chaplin

Jesús Díaz: «soy guionista, soy emprendedor»


El cine y sus protagonistas (2008)

Sabemos que te llamas Jesús Díaz. Para más señas, guionista de «Jacinto Lara». Pero, ¿Quién eres? ¿Quién dice que eres guionista? 
Soy Jesús Díaz. ¿Quién soy? Uno de tantos soñadores que un día se dio cuenta que lo que le gustaba en realidad era hacer cine, pero desde ese día hasta hoy ya he madurado ese concepto y a pesar que no he tenido la oportunidad de estudiar cine formalmente, he luchado por prepararme; leo mucho al respecto y asisto a los cursos que tengo posibilidad. Me gusta tanto el área de guión que ya he dictado cuatro talleres de nivel introductorio para personas que sienten la misma necesidad de contar historias que yo sentí hace 5 años. Pero además de eso, soy un emprendedor, este año participaré por tercera vez consecutiva con un proyecto de negocio relacionado con la producción audiovisual en el Concurso IDEAS 2008 y para ésto cuento con el apoyo del Club de Emprendedores de la UCLA.
¿Quién dice que soy guionista? Principalmente yo, porque estoy convencido que es lo que quiero hacer. He escrito varios guiones: un largometraje, un mediometraje, dos cortometrajes, dos monólogos y recientemente el unitario sobre el General Jacinto Lara. Para los que necesitan verlo por escrito, ya estoy inscrito como guionista en el Registro de Cinematografía Nacional bajo el No. 2183
“Un ideal para vivir” ¿Cómo elaboraste ese guión? ¿Qué pautas seguiste? ¿Cuál es tu técnica?
A pesar de haber escrito varios guiones, éste fue el primero que escribía sobre un personaje de la vida real y de una importancia histórica tremenda. No quise redactarlo a manera de documental ya que considero que nuestra historia no tiene nada que envidiarle a la de otros países que realizan enormes superproducciones; además, se requería una producción dramática que les brindara la oportunidad a los alumnos del curso de actuación, de tener su primera experiencia delante de las cámaras. Al investigar sobre el General Jacinto Lara, tuve la oportunidad de entrevistarme con el poeta Ramón Queralez y el Dr. Cañizales Verde quienes me aportaron valiosísimos datos sobre su vida; pero la mayoría de esa información se remontaba a su faceta como militar al lado de nuestros grandes próceres. Personalmente, sentí curiosidad por saber de sus primeros años e investigue hasta que encontré una anécdota de su vida como comerciante que me pareció muy interesante para explotar desde el punto de vista dramático, como fue su enfrentamiento con el terrible bandido conocido como Guardajumo.

¿Tuviste que hacerle correcciones a la historia original o la aceptaron tal como la presentaste?
Afortunadamente, Alfredo Leal me dio luz verde para la realización del guión y cuando le presenté el primer borrador, la historia le gusto desde el principio; claro que hubo algunas correcciones pero no eran de fondo. Luego, él realizó una adaptación para televisión donde respetó en más del 90% el guión original y los pequeños cambios que introdujo fueron para mejorar la historia; posterior a esa etapa nos reunimos con nuestro Director de Arte y Costumbrista, Prof. Ricardo Valecillos, quien nos hizo observaciones acerca del uso de ciertas expresiones que no eran acordes con la época.
¿Cómo fue trabajar con el director Alfredo Leal?
Es el primer director con el cual trabajo, siempre estaba dándome consejos de como lograr que las cosas sucedieran, y estos consejos los valoro mucho porque son cosas que no se aprenden en los libros. En ocasiones su formalidad para las cosas me desesperaba, pero gracias a ese esmero fue que logramos terminar el rodaje con pocos recursos. Admiro la capacidad que tiene para organizar las cosas y dirigir a más de 70 actores en escena, sin duda alguna fue una gran experiencia para mí; ya que no hay mejor manera de aprender que con la práctica.
Lo malo y lo bueno, como guionista, de esta experiencia.
Lo malo, ver como la falta de recursos obliga a que las cosas no se realicen como se plasmó en el guión y peor aún, como se planificó durante la preproducción.
Lo bueno, tener mi primer guión producido y haber conocido y compartido con tantas personas que contribuyeron a construir lo que no eran más que palabras escritas en un papel.


¿Qué le recomendarías a alguien que quiera incursionar en la escritura de guiones?
Si tiene la posibilidad de estudiar de manera formal que no desperdicie la oportunidad; y si no la tiene, que aprenda todas las reglas de los grandes gurús para que después puedan romperlas, innovar y presentar historias originales.
En Estados Unidos, los guionistas estuvieron en huelga. Exigían más control sobre su obra e incluso; que se les tomaran en cuenta a la hora de escoger el reparto. ¿No te parece -todo ésto- un exabrupto?
La principal razón de la huelga de guionistas fue por motivos económicos, a mí parecer, justas reclamaciones en cuanto a la forma desigual como se reparten las ganancias que genera una producción audiovisual. El trabajo de un guionista es apasionante, nos involucramos mucho con las historias puesto que somos quienes las creamos, antes que el primer espectador la vea en la gran o en la pequeña pantalla, ya ha sido proyectada en nuestra mente una y otra vez, incluso antes que el director realice su propuesta estética. Pero todo guionista debe darse su puesto, hacer cine es un trabajo de equipo, cada uno de los profesionales que participan en una producción tienen una responsabilidad que cumplir y aunque no es responsabilidad de un guionista elegir a los actores que interpretarán a sus personajes, en ocasiones se escribe para un actor o actriz en específico; si el mundo fuera perfecto se tomaría en cuenta la opinión de los guionistas en éstos y otros casos; pero lamentablemente no lo es. Si quieres tener control sobre tu guión, debes ser también el productor y conseguir los recursos económicos para realizar tu guión; de lo contrario se está a merced de quien consigue el dinero.
Entrevista:
Pablo Arapé
Fotos:

Guillermo Chávez

ZELIG


INTRODUCCIÓN
Debo admitir, antes de comenzar, que no soy ningún experto en cine; de hecho tengo en mi haber pocos cursos relacionados con el tema. Me considero más bien un consumidor de cine, el cual, ha aprovechado este consumo y ha aprendido un tanto del mundo cinematográfico; por lo tanto, no verán en mis escritos, comentarios demasiado elaborados y mucho menos con detalles técnicos profundos; sin embargo, haré lo posible por detallar y llegar a profundidad cuando ésto me sea posible, ya que la densidad del comentario dependerá del filme. En los escritos que presentaré, trataré de hacerlos amenos, agradables y fáciles de digerir, aunque ésto también dependerá del lector.
Zelig. United Artists/Metro-Goldwin-Mayer. Escrita y Dirigida por Woody Allen, protagonizada por Woody Allen y Mía Farrow. 1983. Documental.
Ésta es la historia de Leonard Zelig, el llamado «Hombre Camaleón», el cual fue llamado así por su habilidad de transformarse física y psíquicamente en la persona con la que estuviese interactuando, un asombroso caso que deslumbró a la psiquiatría y a la medicina en general.
Debo admitir que ésta es mi película favorita de Woody Allen, pero aun así debo empezar por apuntar que la sinopsis antes descrita es totalmente falsa, Zelig no es más que una disparatada comedia del amante más traumatizado de New York; la cual, esta disfrazada de documental. Woody parodia este género presentando una historia sobre un hombre que puede convertirse hasta en un chino si está parado frente a uno, utilizando los recursos habituales del documental, tales como la entrevista a personajes que estuvieron involucrados en la historia, escenas filmadas «supuestamente reales» intercaladas con escenas verdaderas, haciéndonos creer la absurda historia. Claro que, descubrimos la verdad de todo este engaño, cuando empezamos a reírnos con las hilarantes escenas, entre ellas, la de nuestro heroico personaje cruzando el Océano Atlántico en un avión puesto en reversa.
La inseparable compañera de Allen para esa época, Mía Farrow, interpreta a la reservada psiquiatra que estudia el caso de Zelig y que al final termina enamorándose de él, llevando esta historia hasta un desenlace romántico.
La cinematografía de Allen me gusta por ser variada y abundante, variada porque va desde el drama más traumático y psicoanalítico hasta la comedia más disparatada; abundante ya que Woody nos presenta una película por año, a veces dos por año, así que hay mucho de donde escoger y coleccionar. A veces, lo único malo es no poder seguirle el paso, siempre que veo un filme de Allen creyendo ser el último, me encuentro con la sorpresa de tener como tres más adelante del que estoy viendo. Hace poco pude ver Matchpoint y después de esta película hay otros filmes; pero ponerse al día con este realizador puede resultar una experiencia muy divertida y gratificante.
Autor:
Luis Steelheart

Licenciado en Administración de Empresas. Ha participado en diferentes actividades de cine-foro principalmente en el Cine Club Charles Chaplin y en la Biblioteca Pública Pio Tamayo, además de realizar colaboraciones en diferentes actividades de cine en los lugares antes mencionados y otras instituciones como la Universidad Simón Rodríguez, el CIECA, la UPEL y el Liceo Lisandro Alvarado. Steelheart es un cinéfilo y coleccionista de artículos relacionados con el cine.

«El cine de mi colección» es escrito por Luis Steelheart. Iribarren Films publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.


PEDRO MARTÍNEZ LAYA: «La imagen tiene un latido que, a la larga, determina el ritmo»


El cine y sus protagonistas (2008)


Pedro Laya, conocido así en el medio, ha trabajado como productor, actor, director de fotografía, montador, camarógrafo y fotógrafo con la mayoría de los directores de cine venezolanos desde 1966. En 2007, visitó Barquisimeto invitado por el Cine Club Charles Chaplin, donde impartió una serie de conferencias y mostró parte de su trabajo cinematográfico. En esa ocasión, Laya intercambió impresiones con El Blog de Iribarren, las cuales resumimos a continuación. 
Desde 1966 hasta hoy, es una larga trayectoria en el cine. ¿Cómo comenzó todo? 
Bueno, lo que yo quería ser era ingeniero petrolero o químico, pues entendí en el bachillerato que este país es petrolero.
¿Jamás pasó por tu mente la actividad cinematográfica como medio de vida?
Jamás. En todo caso, tal vez actuar, pero no profesionalmente. 
¿Cómo llegaste a esta profesión? 
Necesitaba trabajar para mantener mis estudios y me ofrecieron un empleo de ayudante de operador de revelado en Ávila Films, en Caracas, en 1966. 
Comenzaste como operador de revelado. ¿Y como director de fotografía? 
Trabajando un negativo de un director de fotografía llamado Abigail Rojas, y conversando con él, entendí que lo más importante en el cine era dirigir la fotografía. Abigail fue el director de fotografía de la película Cuando quiero llorar no lloro, basada en un libro de Miguel Otero Silva. Yo considero que para hacer una película solo se necesita un director de fotografía y un montador, y una idea clara. Un director con una idea precisa de lo que quiere realizar. Si el director está claro en lo que quiere, se lo transmite al director de fotografía y este concibe una imagen que se muestra acorde con la idea del director. La fotografía es luz. 
¿Cómo se puede trabajar la luz en un documental? 
En el documental escoges el fondo sobre el que vas a trabajar, teniendo siempre en cuenta al individuo o cosa que estará enfrente de ese fondo. Siempre tiene que suceder algo. Si transcurre un segundo y no pasa nada, pierdes el ritmo, pierdes el pulso. La imagen tiene un latido que, a la larga, determina el ritmo. La cámara va hacia donde cae la sombra. Tienes que establecer la luz principal que modelará a los sujetos que vas a fotografiar. Al tener claro hacia dónde cae la sombra, procedes a escoger el fondo para que la luz esté a tu favor. Luego vendrán los planos medios, generales, americanos, etc., si ya tú tenías claro lo que querías.
¿Cómo se explica que irrumpas como actor? 
Yo siempre quise actuar. Esa era una de mis fantasías: actuar, pero no como medio de vida. Sin embargo, comprendí —por mi tipología— que no podría abandonar los estereotipos tradicionales que me condicionaban. En México me ofrecieron un contrato de 100.000 dólares al año por cuatro películas de largometraje para ser la contrafigura de Vicente Fernández. Esto significaba ser siempre «el malo» de la película. Rechacé la oferta. Yo quería hacer trabajos dignos y no encasillarme en papeles mediocres.
¿Primero actor y luego director de fotografía? 
Diría que, al contrario, primero director de fotografía y luego actor. Abigail Rojas, director de fotografía de Julián Soler, en la producción mexicana Bárbara, fue quien sugirió que yo podía interpretar un papel. El productor de la cinta fue Wallerstein. Allí trabajé como operador de cámara.
Cuando Quiero Llorar No Lloro 
En las mesas de lectura del guion de Cuando quiero llorar no lloro, yo ayudaba y, además de los otros personajes, leía el de Victorino Pérez. Cuando me lo plantearon formalmente, pregunté cómo abordaría yo ese personaje. La respuesta fue contundente: «Tienes que ser tú». Eso significaba que tendría que convertirme en el personaje. De allí tomé como ejercicio ponerme la ropa del personaje y salir a la calle. La gente me trataba como a un malandro.
Crónica de un Subversivo Latinoamericano
A continuación, realicé Crónica de un subversivo latinoamericano, donde encarno a un guerrillero, personaje radicalmente distinto al de Victorino Pérez. La caracterización para el personaje de esta película fue más «académica», por así decirlo, pues estaba estudiando con José Ignacio Cabrujas y pude diseñar mi propio método actoral.
Cine Urgente
Después de Crónicas, realicé trabajos publicitarios y me dediqué a mi proyecto llamado «Cine Urgente», que persigue la toma de conciencia sobre la defensa del ambiente. Por allí pasaron, entre otros, Jacobo Borges, Josefina Jordán, Edmundo Vargas, Mari Carmen Pérez, Belkys Fernández y Mariutska Rivas. Yo pertenecía a una célula de las FALN —Fuerzas Armadas de Liberación Nacional— y como ya la lucha armada había terminado, decidimos entonces apoyar a Jacobo Borges y a Josefina Jordán para hacer cine; y de esta forma, continuar nuestra lucha para lograr un cambio en la realidad social que percibíamos. Éramos un grupo donde había camarógrafos, escenógrafos, pintores y nos constituimos en una unidad de producción cinematográfica que dio origen al movimiento «Cine Urgente». Se realizaron muchos trabajos, entre los cuales cabe destacar Al paredón de Mario Mitrotti, cortometraje que tiene un premio FIPRESCI, uno de los reconocimientos más importantes del mundo, otorgado a producciones consideradas obras de arte. 
Entrevista: 
Pablo Arapé 
Guillermo Chávez 
Imagen cortesía de Pedro Laya