No solo de espectáculo vive el cine: un llamado a la rebelión narrativa


Hola a todos, hoy me apetecía reflexionar sobre algo que me fascina, el cine. Esta industria, siempre cambiante y evolucionando, está intentando encontrar un equilibrio entre la tecnología avanzada, los gustos cambiantes de los espectadores y las expectativas de los inversionistas. Pero tengo una pregunta que me ronda la cabeza, ¿se está apagando la magia del cine de nuestra infancia con tanto bombardeo visual? 

Déjenme explicarlo con una analogía. Imagina un caramelo super dulce. Añádele más azúcar y se vuelve más goloso. Pero si sigues añadiendo azúcar, a pesar de que a algunos les encantará, a otros les resultará empalagoso. ¿No creen que el cine puede estar pasando por algo similar, saturando tanto sus películas que algunos espectadores lo encuentran indigesto? 

Echemos un vistazo a Guardianes de la Galaxia 3. Esta secuela, parte de un universo de películas conocido por sus tramas épicas, decidió centrarse en la historia de un solo personaje: Rocket Raccoon. Resulta que este enfoque ayudó a los espectadores a conectarse de forma más profunda con la historia y los personajes, y a pesar de su simplicidad, ¡resultó ser un éxito! 

Otro caso para ilustrar mi punto es Sound of Freedom. Esta película, con un presupuesto de solo 15 millones de dólares y abordando un tema tan importante como la trata de niños, ha recaudado más de 100 millones y aún no se ha estrenado en todo el mundo. Gran parte de su éxito se debe al viejo boca a boca, mostrándonos que una película puede tener un gran impacto sin necesidad de una gigantesca campaña de marketing. 

Lo que estos ejemplos nos enseñan es la importancia de mantener un equilibrio en la industria del cine. No se trata solo de empujar los límites de lo grandioso y espectacular, también es vital tejer historias conmovedoras, desarrollar personajes con profundidad y hacer películas que realmente conecten con nosotros a nivel emocional. 

Al final del día, las productoras que encuentren este equilibrio tendrán más probabilidades de prosperar a largo plazo. No es cuestión de rechazar la innovación o la evolución, sino de recordar que lo que más valoramos los espectadores en una película son las historias bien contadas y los personajes bien desarrollados. Eso es algo que deberíamos mantener, sin importar cuánto cambie el mundo del cine. 

Y, finalmente, recordemos que nosotros, los espectadores, somos quienes realmente decidimos qué merece ser visto. Demandemos más que puro espectáculo. Queremos historias que nos muevan, personajes que nos cautiven y tramas que nos hagan pensar. Nunca subestimemos nuestro poder para influir en la calidad del entretenimiento que consumimos.

Autor: 
Nestor Morera

Consultor en transformación digital. Se desempeña en labores de consultoría de confianza para la transformación digital, destacando por la empatía y el enfoque en el cliente, y por proporcionar soluciones innovadoras y efectivas que cambien vidas.

Fuente:
https://www.linkedin.com/pulse/solo-de-espect%25C3%25A1culo-vive-el-cine-un-llamado-la-rebeli%25C3%25B3n-nestor-morera/

La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. El blog de Iribarren, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

La búsqueda del cine por una rebelde con causa


Es un lugar oscuro. Se oye de fondo el sonido de un proyector de 35  mm. Una luz amarilla se enciende sobre una butaca marrón. 
Cuando vi la primera película que me impresionó me sentí muy conmovida, estudiaba en el Instituto Inmaculada Concepción de Barquisimeto, un colegio de monjas, y el filme era «Pink Floyd The Wall (El Muro)» de Alan Parker. Mis compañeras la odiaron en una especie de desagravio. Pero a mí me gustó y estoy segura que maestros y profesores sabían por que la habían escogido.

Pasaron los años y decidí estudiar biología marina, psicología o artes. Ninguna en mi ciudad. Mi padre era médico y decidió que estudiara medicina y así lo hice hasta llegar a la mayoría de edad. Luego, tomé mi mochila, mis ahorros y arranqué para Caracas. Con la ayuda de mi madre, dos amigas y sus familias logré entrar a la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, no sin antes entrar como oyente a la Escuela de Comunicación Social y Psicología. Mientras estudiaba conocí a un amigo que buscaba estudiantes de la escuela para hacer un mediometraje sobre el tema ecológico y ambiental. Fui script, asistente de dirección, asistente de vestuario, asistente de producción, asistente de montaje y hasta serví agua y café. A raíz de ello, me llamaron para trabajar gratis un mes en una empresa de doblaje y si pasaba la prueba me contrataban. Pero me ofrecieron el de secretaria y les dije que no. 

A los tres meses me llamaron para trabajar en el área de sonido y vídeo. Duré cuatro años mientras logré terminar la carrera. Era un ir y venir entre la UCV y el trabajo. El poco dinero y el poco tiempo para estudiar complicaban las cosas; sin embargo, conseguí la fórmula: dormía de 10 pm a 3 am, hacia los trabajos, desayunaba en el comedor, asistía a clases, almorzaba en el comedor, iba al trabajo, regresaba a casa, lavaba la ropa, preparaba la cena, hacia mis tareas y así sucesivamente. 

Dicho esto, no esperé que todo me lo diera la escuela y los profesores. Leí y fui también autodidacta. Participé en cursos, seminarios y encuentros. Fui a muestras. Compartí dudas y lecturas. Actualizo repetidamente los avances de las diferentes áreas donde quiero desarrollarme. Me divertí. Fui y voy al teatro, conciertos, museos, instalaciones, performances, bailo y hago lo que me llame la atención; en fin, un cineasta tiene que tener un bagaje cultural. Pero definitivamente empezar por producción fue una gran escuela. Aprendí de todo y de todos. Ahí comencé a entender que el cine es tiempo y costo además de lo estético. 

Black out. El sonido del proyector deja de oírse. 
Viaja. Explora caminos para tus escogencias. Pregunta. Haz una lista de prioridades. Y recuerda esa primera película que te impresionó; la mía, me impulsó hacia «Azul como el cielo». 

El camino es largo, a veces arduo pero apasionante. Y sobre todo hay que aprender con humildad; lo dijo Danny Boyle en una entrevista. 

En las próximas entregas seguiremos abordando el tema y cómo ir definiendo el área cinematográfica que se quiere asumir.

Autora:
Andrea Ríos

Licenciada en Artes mención cine. Es productora, guionista, directora y montadora en cine y TV. Es analista de guiones y tallerista. En dramáticos, fue directora de post producción, analista para estrategias promocionales y recomendaciones de marketing. En publicidad, como montadora de comerciales, campañas por una sexualidad asertiva en adolescentes y productos de marcas e institucionales. Escribe cuentos y es fotógrafa, siendo publicada por el Celarg con el libro «Baño de paro», recopilación de una exposición colectiva de fotografía de la escuela Roberto Mata. 

«En el espejo del cine» es escrito por la cineasta venezolana Andrea Ríos. El blog de Iribarren publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente de la autora.

El guionista, ¿qué escribir y cómo escribir?


Es innegable que el que busca ver una película, busca distraerse, evadir, enfrentar o gozar del texto fílmico. Las cantidades de sujetos que van a la sala o ven películas desde los dispositivos portátiles han ido en crecimiento. El guionista, a la hora de escribir, se encuentra de manera ineludible ante diferentes diatribas. ¿Escribo sobre mí, sobre lo que veo, ficciono? ¿Se relacionan entre ellas o se discriminan? Dicho ésto, está el tema de los manuales y las reglas. Que si el cine es arte o industria... 
No hay nada más temerario que el no hacerse la pregunta de qué hacer ante la hoja en blanco... peor es dejar de intentarlo todo que seguir un solo manual o una sola regla, aún si el escritor ha escogido el camino del texto artístico o el de la industria por la numerosa taquilla. 
Cuando se enfrenta a la construcción de los personajes, en mi opinión, vale todo y a veces casi nada. El momento «mágico» no llega solo. Llega con trabajo. Puedes leer, pintar, bailar, correr, tocar u oír música. Es decir, el creador puede conectarse con otras expresiones artísticas u otras actividades que le propicien la reflexión, porque el trabajo de la escritura empieza de un intercambio dialéctico en constante movimiento desde la idea hacia cómo abordar el tema hasta tener algo con que empezar; pero sí, tengamos en cuenta que la labor se inicia en la «cabeza» del sujeto mucho antes de teclear una palabra. Por ejemplo, yo escribo cuentos mientras escribo un guión, estén relacionados o no con la historia y por ahí veo que me funciona a la hora de ir escribiendo; sin embargo, y hay que hacer hincapié en ésto, investigar el contexto de los personajes es crucial. He ahí lo principal. Solo conocerás al personaje si investigas y allí que empezarás a «oír» su voz, ver su rostro, cómo camina, qué colores le gusta. Esta vía es necesaria. Todo relacionado con la narrativa y la historia, que son cosas distintas. 
Ahora el punto de la cultura, el espectador ideal o imaginario. Puedes escribir sin pensar en ellos o incluyéndolos. Esa opción, desde mi perspectiva, es ineludible porque, un guión aunque no se llegara a filmar, la escritura del mismo tiene que tener una sintaxis para todo lector de guiones: imagen y sonido en movimiento. El que lee pertenece a un contexto en específico, es por ello que a veces un proyecto es rechazado en un país y en otros no. En el mismo país en un año concursas y te rechazan y al otro año te aprueban el mismo proyecto. 
Por otro lado, siempre es bueno tener libros de cabecera. Leerlos y releerlos. Nunca te conformes con encontrar información que te diga: «que bien lo estoy haciendo o sigue así». Más bien, inclina la balanza hacia los que te pongan a dudar de lo que haces y te propicien nuevos dilemas y puntos de vistas. ¡¿Qué me cuesta entenderlo?! Bien, para eso están los demás. Recuerda que el cine es un acto colectivo y aunque la escritura es un poco solitaria, puedes intercambiar preguntas e ideas con allegados que estén en el camino. Algunos sabrán que decirte, otros no y otros pueden llegar a ser implacables. Escoger con quién compartes tu trabajo debe manejarse con cautela. Acepta las críticas sanas y constructivas, y hasta fuertes pero no aceptes las que no te aportan nada y lo que pretenden es destruir tu trabajo, sobre todo cuando estás comenzando. Busca reconocer tus habilidades y tus flancos débiles para que puedas encauzar tus preguntas. 
Recomiendo del libro de Michel Chion, «Cómo se escribe un guión» (1), el capítulo de los fallos del guión (para cometerlos mejor). También me estoy releyendo uno sobre Woody Allen, escrito por Eric Lax (2) y otro sobre John Cassavetes, de Ray Carney (3). Siempre es bueno leer textos de los propios creadores porque hay veces que los demás libros pueden ser conjeturas o análisis textuales, quizá válidos, pero interpretaciones al fin de una obra ya hecha. En nuestro caso, lo que queremos es saber cómo se llegó al objeto. Cómo el escritor dio con el punto que nos conmovió o qué lo conmovió a llegar a esa escena «transcendental». Hay películas por ejemplo que su gran propuesta está en lo que Robert Mckee llama la escena incitadora, que puede estar en algún punto del guión. Como por ejemplo, «Blue Jazmine» o «Match Point» de Woody Allen, ambos finales te redimensionan todo lo que viste anteriormente aún cuando el género de cada uno tienen sutiles o radicales diferencias según las perspectivas desde donde quieras analizarlas. También recomiendo leer guiones originales al corte final, es decir, el que se rodó más que el que se filmó y visualizar las escenas retiradas de la película estrenada. Eso también es muy útil. 
En fin, creo no existe una fórmula perfecta sobre cómo escribir. Algunos opinan que hay que escribir todos los días. A veces funciona. Hay veces que no. Lo importante es que lo que escribas, así sea una sola escena, te empuje para diferentes vías, pero que te mueva. Eso te llevará a reescribir y reescribir. He ahí el «click» con la escritura. 

  (1) Ediciones Cátedra. Signo e Imagen. 1997. 
  (2) Ediciones Debolsillo. Conversaciones con Woody Allen. 2009. 
  (3) Editorial Faber and Faber. Cassavetes on Cassavetes. 2001.

Autora:
ANDREA RÍOS

Licenciada en Artes mención cine. Es productora, guionista, directora y montadora en cine y TV. Es analista de guiones y tallerista. En dramáticos, fue directora de post producción, analista para estrategias promocionales y recomendaciones de marketing. En publicidad, como montadora de comerciales, campañas por una sexualidad asertiva en adolescentes y productos de marcas e institucionales. Escribe cuentos y es fotógrafa siendo publicada por el Celarg y ha publicado «Baño de paro», recopilación de una exposición colectiva de fotografía de la escuela Roberto Mata.
 
La Mirada de HAL es un espacio de opinión sobre cine. El Blog de Iribarren, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

La rodilla de Tati



¿No sabíais que debo ocuparme 
de los asuntos de mi Padre? 
Lucas 2,49 

El Teatro del Sótano (*), regularmente, recibía grupos de estudiantes en horas de la tarde/noche. Se hacía entonces densa y misteriosa su atmósfera, motivo por el cual le recuerdo entre murmullos inexplicables así como indescifrables algunos pasajes que aun revuelven mis pensamientos. Uno de estos viene raudo a mi memoria, de cuando quise acercarme aun más a la investigación corporal. 

Fue así que propuse al grupo una búsqueda como la plantea Eugenio Barba, en secuencias de movimientos de naturaleza repetitiva, buscando un centro, un eje que, físicamente, diera con el torrente de la movilidad corporal, abarcando también lo emocional y lo mental: el muy deseado equilibrio. ¿Grandilocuente?... Al parecer, para Tati, participante del taller de teatro y estudiante de medicina veterinaria, fue más que eso, pues su impecable trabajo disciplinado, estético y sustancioso, removió cierto espectro favorito de lo profano en el teatro, para hacerse visible en momentos inesperados. Muy cierto es que Tati, preocupada en su búsqueda, seleccionó para su ejercicio de rutinas de movimientos, el muy conocido monólogo de la dramaturgia shakesperiana «Ser o no ser… Esa es la pregunta…» 

En la clase se plantea, para esto, el estudio corporal con incentivos rítmicos percutientes y el parlamento del personaje Hamlet se va ciñendo a la repetición de movimientos; es entonces cuando cierta anomalía abre surco en Tati, manifestándose con virulencia en las cercanías del estreno. De esta forma, cuerpo aparte, una descomunal inflamación en una de sus rodillas, aparece impidiéndole cualquier ejecución, por dolorosa e incapacitante. 

Necesitando armonizar esa rareza, me atrevo a preguntarle: ¿Tienes algún problema con tu padre? ¿Están de acuerdo en casa con tu participación en esta clase? Quedo atónita cuando los hechos me revelan un patrón mental de corte patriarcal en el cual la sombra del padre, al igual que en Hamlet, hace aparición en la alta torre de su cabeza medrando en dolorosa inflamación desde su rodilla derecha, mientras la voz del espectro va susurrando al oído: 

«esa bestia adúltera e incestuosa, con la brujería de su ingenio y con dádivas traidoras, -¡ah, perverso el ingenio y los dones que así tienen fuerza para seducir!- ganaron para su vergonzosa lujuria la voluntad de mi Reina, tan virtuosa aparentemente» 

Tati escoge el monólogo donde Hamlet, Príncipe de Dinamarca, se debate entre la lealtad que le ha prometido a su padre (víctima de la traición, que le impulsa a la venganza) y un escape de tan cruel sufrimiento. Hamlet quiere vengarse y al mismo tiempo desea librarse de tan agobiante compromiso; y Tati quiere obedecer a su casa y sus dictados, pero su naturaleza histriónica le grita que se libere. Mientras no toma una decisión, la rodilla vela reteniendo ardiente humor que no consigue cauce: 

«Ser o no ser, esa es la pregunta. ¿Cuál es más digna acción del ánimo: sufrir los tiros penetrantes de la Fortuna injusta u oponer los brazos a este torrente de calamidades y darles fin con atrevida resistencia?» 

Reconocido como un héroe trágico, Hamlet es, según Ramos y Marimón, el personaje de la dramaturgia universal que más ha sido versionado y adaptado para el audiovisual, por encima de Hércules y Jesucristo. Desde los inicios del cine, en las primeras décadas del siglo pasado, hasta hoy, el estudio sobre este personaje hace que se le considere arquetípico en tanto representa la inquietud del ser humano frente a la muerte (esa gran desconocida) y la duda frente a la cordura, de cuya absoluta certeza nadie puede ser testigo, que en la humana condición los actos racionales van salpicados de la falta de juicio a la que nos conduce la emocionalidad y viceversa, la locura más extrema tiene sus destellos de luz razonable y entre una y otra la Verdad, aun extraviada, busca camino en el gran manicomio llamado Mundo. 

Denominada originalmente por su autor como La Trágica Historia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca nos refiere un género que, según Edward Wright, es la forma más antigua de dramaturgia y por tanto de escena: la Tragedia, de gran envergadura en su construcción, en donde se presenta a un protagonista de reconocida grandeza que lucha frente a obstáculos que le superan en fuerza y en rigor. El conflicto se plantea frente a los Dioses, frente a algún cuestionado linaje o frente al entorno, al ambiente. Retadora en modo superlativo para la realización cinematográfica. 

Versiones fílmicas interesantes y exaltadas con nominaciones y premiaciones son: 1) La versión protagonizada y dirigida por Sir Lawrence Olivier (1948 ByN) bastante fiel al texto original y de una belleza indiscutible. Esa lucha de opuestos: verdadero-falso, locura-cordura, vida-muerte, certeza-duda queda enfatizada en el trabajo de luces y sombras cuya realización la preserva como una gran obra de arte, alimentada con códigos muy teatrales y en la cual la actuación del protagonista es relevante en toda la producción. 2) En 1964, Grigori Kozintsev, director de origen ucraniano, realiza adaptación de Hamlet cuando se cumplían los 400 años de su publicación, proporcionándole a la cultura cinematográfica mundial una exquisita y fundamental obra de arte. 3) La versión dirigida y escrita por Franco Zefirelli (1990), con un reparto de actores muy reconocidos y cuya banda sonora estuvo a cargo del también reconocido Ennio Morricone. 4) La realizada por Kenneth Branagh (1996) quien la protagoniza y dirige 5) La versión hecha por Disney (1994): El Rey León, teniendo su base en Hamlet, transforma el género hacia lo dramático aminorando la sustancia trágica en el cambio de lo humano en felino y mezclando elementos argumentales de historias de personajes bíblicos cuyo impacto en las comunidades del continente africano, en términos sociológicos, es motivo de investigación, aun en estos días. 

Hamlet, como cualquier tragedia, somete al espectador a dos cosas: 1.-Compasión por quien sufre inevitablemente y 2.- Temor a ser alcanzado por una suerte semejante que deriva luego en la purificación o catarsis. El público puede experimentar, luego de ver una tragedia, una purga emocional, dado que en este género el o la protagonista vive la derrota que le conduce con posterioridad a un sitial de iluminación. 

Cuando las crónicas recogen que, en los inicios del cine, la crítica consideraba imposible llevar una obra como Hamlet a la pantalla grande, se entiende por la longitud del texto que da para más de 4 horas de montaje. También porque jamás se creyó en la posibilidad de tomar sólo lo que es esencial o que, de una obra compleja, profunda, llena de detalles, de contexto avasallante, pudiérase contar sólo una parte. Vemos así como, en el tema de las adaptaciones, la película vive sobre el cadáver de algún retazo importante del original. 

No obstante, es hermosa la tarea de presenciar esta obra de arte, primero escrita, representada y después filmada (en numerosas versiones), para luego cuestionar, analizar, hacer diferenciaciones conceptuales, técnicas, filosóficas entre el texto y la película. Contiene todo el disfrute que proporciona reconocer una historia con tantos matices, cuya carga simbólica es constantemente estudiada y referida en muchas expresiones de la cultura mundial; tan vigente que se le confiere especial lugar dentro de la literatura clásica y del séptimo arte, en donde lo más atrayente de este arquetipo «de la duda» para unos, «de la ambigüedad» para otros, es su cualidad de espejo, cuyo reflejo le demostró a Tati que jugando a representar ningún actor sale indemne, porque al interpretar un rol, quien actúa apuesta a decidir sin dudas, un salto al vacío que se ejecuta siempre como un acto de fe. En el caso de esta principiante, la resolución no fue diferente a la planteada en la obra de Shakespeare. 

Respecto al trabajo escénico referido al comienzo, a pesar de insistir en dos ocasiones, nunca se estrenó. Prevaleció el patrón familiar por el cual Tati sacrificó su gran talento histriónico y al igual que en la tragedia que nos ha ocupado, muere como Hamlet, sin reino, en el arrojo de preservar «el honor de su linaje», a la sombra de su padre. 

(*) Teatro de bolsillo que servía de aula para los talleres de ARTES ESCÉNICAS en la Dirección de Cultura de la UNIVERSIDAD CENTROCCIDENTAL LISANDRO ALVARADO ubicada en Barquisimeto, Estado Lara- Venezuela.

Autora:
Francia Ortiz
franciazuleima@gmail.com 

Docente en Artes Escénicas. Actriz. Directora de Teatro. Especialista en Estudios Psico-físicos. Escritora, con acercamiento al guión de cine. Actualmente cursa estudios de Cinematografía en la Universidad Experimental de las Artes (UNEARTE) de Venezuela.

Bibliografía Consultada
GREENE, Liz. Astrología y Destino. Ediciones Obelisco. Colección Urania.- Barcelona España SHAKESPEARE, William. Hamlet.- Editorial Planeta. Barcelona España. Traducción de José María Valverde 
SHAKESPEARE, William. Obras Inmortales.- EDAF. Madrid España Traducción de Leandro Moratín RAMOS Jesús y MARIMÓN Juan. Diccionario del Guión Audiovisual.-Editorial OCEANO. Barcelona España 
WRIGHT, Edward. Para comprender el Teatro actual.-Fondo de Cultura Económica. México. Traducción de Marco Glanz. 

Habla McGuffin es un espacio de opinión sobre cine. El blog de Iribarren, como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, ofrece este medio para el planteamiento y la discusión de ideas con relación al séptimo arte. Sin embargo, las opiniones emitidas en este espacio son responsabilidad únicamente del autor.

Moonwalker


 

Moonwalker. Productora: Ultimate Productions; distribuidora: Warner Bros.; directores: Jerry Kramer, Will Winton, Jim Blashfield, Colin Chilvers; productores: Frank DiLeo, Michael Jackson, Dennis Jones, Jerry Kramer, Will Winton; guion: Michael Jackson, David Newman; música: Michael Jackson, Bruce Broughton; intérpretes: Michael Jackson, Sean Lennon, Joe Pecsi y otros. País: Estados Unidos. Año: 1988. Género: musical. Duración: 92 min.

Moonwalker es el resultado de la imaginación sin límites de Michael Jackson, una película que está conformada por una colección de segmentos llenos de efectos especiales, acción y mucha música. Soy tan fan de Michael Jackson como cualquiera que tenga sus discos pero este filme es realmente atrapante, el contenido visual y auditivo que nos muestra la película es alto y no se trata solo de un sueño dentro de la cabeza de Michael sino el trabajo de varias manos, con segmentos que se pueden separar pero esta vez se ensamblan para mostrarnos la vida de un artista que marcó una época y tras varios años de su muerte sigue dando de qué hablar. 

La película también es un reflejo del ego de un artista que la suerte lo hizo ser diferente, con una infancia perdida y recuperada, problemas de salud, dinero y amor que no le quitaron mérito a Michael para ser un ícono de la música y más.

 
La película como explicamos tiene varios segmentos o cortos dirigidos por diferentes cineastas pero todos basados en una historia concebida por Michael. En esta obra, Michael funge como productor, coreógrafo, músico y por supuesto protagonista, sin embargo, el trabajo de dirigir que es complejo, Michael lo deja en manos de cineastas profesionales; cosa que no hizo Prince en su poco exitosa Graffiti Bridge donde escribe y dirige un filme sin tener experiencia como cineasta. 

Michael mezcla en Moonwalker una antología de diversos videos, algunos ya vistos y otros realizados para la película que luego obviamente se convirtieron en videoclips, entre ellos, segmentos de sus presentaciones con sus hermanos hasta Thriller y Billy Jean (se recuerda que para el momento del filme Michael había estrenado su tercer álbum ya como cantante solista definitivo y realizó algunas grabaciones, entre ellas, la canción que forma parte del soundtrack de la película Ben). 

Otra parte de Moonwalker es un corto llamado Smooth Criminal, una fantasía de acción plagada de efectos especiales donde Michael interpreta obviamente a un cantante que está pasando un día libre con sus pequeños amigos (incluido Sean Lennon hijo del mítico John Lennon) que accidentalmente terminan descubriendo la guarida de Mr Big quien al descubrirlos manda a sus tropas de asalto a atacar a Michael. Nuestro protagonista inexplicablemente se salva del atentado después que al menos una docena de soldados armados con ametralladoras especiales (parecidas a las que se vieron en Aliens, el regreso) dejan como colador una calle completa. Finalmente, Michael escapa y luego lo que parece una estrella fugaz hace que Michael se trasforme en un carro espacial y bueno… la aventura incluye un viaje en el tiempo donde Michael aparece en una especie de taberna de los años 30 donde cantará el tema que le da nombre al segmento. 

El despliegue de efectos especiales y música es impresionante y todavía no envejece, además, las coreografías son espectaculares. Hay un segmento a manera de videoclip llamado Speed Demon, que hace un poco de referencia al acoso que sufre Michael por los fans. Otro segmento es Leave Me Alone donde Michael va por una especie de caverna montado en un proyectil sin alas mientras que se van mostrando publicaciones sobre su vida personal como el hecho de que duerme en una cámara hiperbárica, que compró los huesos del hombre elefante, que tiene un altar donde venera a Elizabeth Taylor (aquí se puede ver a la actriz en segmentos de sus películas más famosas), pero, el más conmovedor segmento es precisamente el principio de la película con el tema Man in the Mirror donde habla de la paz mundial. También vemos segmentos donde aparece la Madre Teresa, Nelson Mandela, John Lennon y claro, siempre intercalados con escenas de sus conciertos y fans cayendo desmayadas. 

El filme no tiene pies ni cabeza, es un derroche de efectos especiales, un autorregalo que se da Michael Jackson a su inflado ego, sin embargo, para mí cumple con divertirme una y otra vez; por si no se recuerda bien, una de las misiones del cine. 

No sé si atreverme a indicar las similitudes o alusiones de este filme a lo hecho por el legendario grupo musical The Beatles, algunas muy obvias, otras que hay que ver mejor; lógico que después de los cuatro de Liverpool, Michael Jackson es otro fenómeno mediático muy similar. Sin embargo, voy a mencionar que entre las imágenes presentadas está la de John Lennon, miembro clave de los Beatles, y muy relacionado con el movimiento por la paz mundial. Por otro lado, el segmento Speed Demon nos recuerda a la película Hard Days Night la cual habla precisamente del acoso de los fans que se hace imposible de evitar. También está el hecho de que Sean Lennon protagoniza Smooth Criminal como uno de los amigos de Michael y para rematar Michael termina cantando Come Together, tema clásico de los Beatles perteneciente a su último álbum grabado Abbey Road (aunque se lanzó de penúltimo antes de Let it be, que es más bien un soundtrack de la película del mismo nombre). Como todos sabemos Michael Jackson compró el catálogo musical de los Beatles pero curiosamente solo tomó Come Together para su uso musical personal, después tuvo que revender el catálogo por problemas financieros. 

El último segmento donde van apareciendo los créditos finales (donde por supuesto el nombre de Michael aparece no menos de diez veces) vemos un grupo de hombres afroamericanos cantando lo que parece un blues de antaño, Michael recuerda así sus raíces negras dándole el final a su filme o como muchos llamaron un videoclip de larga duración.

Autor: 
LUIS STEELHEART 

Licenciado en Administración de Empresas. Ha participado en diferentes actividades de cine-foro principalmente en el Cine Club Charles Chaplin y en la Biblioteca Pública Pio Tamayo, además de realizar colaboraciones en diferentes actividades de cine en los lugares antes mencionados y otras instituciones como la Universidad Simón Rodríguez, el CIECA, la UPEL y el Liceo Lisandro Alvarado. Steelheart es un cinéfilo y coleccionista de artículos relacionados con el cine. 

Fuente/Autor:
Cine Fantasía
https://youtu.be/WkM0nfEAnvc

El cine de mi colección es escrito por Luis Steelheart. El blog de Iribarren publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, sin embargo, las opiniones emitidas en él son responsabilidad únicamente del autor.



El blog de Iribarren: 17 años echándole...


Hace 17años apareció en Internet nuestro sitio web para sumarse a la tarea de contribuir con el desarrollo de la cultura cinematográfica. Durante todo este tiempo El blog de Iribarren fue evolucionando para llegar a lo que es en la actualidad, un espacio para reflexionar entorno al cine. Como lo expresé en mi trabajo de investigación universitario Un Viaje más allá de las Imágenes en Movimiento, fue un largo camino que implicó conocer normativas legales para publicaciones en Internet, dominar aspectos fundamentales del diseño gráfico, realizar análisis de datos estadísticos relacionados con el comportamiento de los lectores, realizar entrevistas a personalidades del ámbito cinematográfico, generar contenidos sobre aspectos relevantes del cine, establecer un uso efectivo de las redes sociales asociadas al blog, y sobre todo, propiciar la participación de personas para discutir y opinar con relación al cine.
Somos apenas un pequeño ladrillo en la construcción de ese gran edificio de la difusión cinematográfica. Y cuando digo pequeño ladrillo, no es por modestia sino porque es necesario hacer mucho más y se necesitan muchos más. Se nos ha hecho muy difícil, obviamente, la modernidad a impuesto nuevas formas de encontrarse con el cine haciendo que, en especial las nuevas generaciones, sean más atraídas por esa corriente de imágenes en movimiento que inundan los medios digitales. Martin Scorsese al recibir el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2018 en su discurso dijo: «ahora el cine se ha convertido en sólo una corriente dentro de un enorme torrente de imágenes en movimiento: los anuncios, los episodios de una serie de TV, un vídeo de gatos o perros, vídeos didácticos, los reality shows, Lawrence de Arabia, reportajes y así sucesivamente. Todo se ha convertido en lo que llaman ahora “contenido”, una palabra que realmente no me gusta. Y el debate serio sobre el cine, el juicio crítico –particularmente en mi país– se ha cortado de raíz». En ese sentido, y particularmente, puedo apreciar a realizadores y espectadores teniendo en las películas un producto más y una obra menos. Y en el medio estamos los difusores, autonombrados así para diferenciarnos del exhibidor, tratando de ir más allá y crear espacios donde se pueda generar el intercambio de ideas alrededor del cine; un legado del maestro Juan Arcadio Rodríguez
Esos espacios para reflexionar sobre cine que surgieron hace mucho tiempo con los cineclubes tienen que evolucionar hacia nuevas formas de apreciar el cine como arte, por ejemplo, aprovechando los medios que ofrece la tecnología. 
Entender el cine como expresión artística es un proceso de aprendizaje y nosotros como difusores debemos ser facilitadores de ese aprendizaje. Historia, teoría y análisis son, desde mi perspectiva, los aspectos sobre cine fundamentales a trasmitir a todo el que quiera encontrarse con esta expresión artística. Por tal motivo, es que existe este sitio web y por eso es que seguimos echándole… 
Finalmente, es propicia la ocasión para reconocer que son muchos los buenos amigos que han contribuido con sus escritos y entrevistas a construir este espacio cultural que todos reconocen como El blog de Iribarren. Muchas gracias a todos.

Autor: 
Guillermo Chávez

Fuera de foco es escrito por Guillermo Chávez. El blog de Iribarren publica este espacio como una contribución al desarrollo de la cultura cinematográfica, sin embargo, las opiniones emitidas en él son responsabilidad únicamente del autor.

MARCO SALAVERRÍA: «Existen muchos guiones sordos»


El cine y sus protagonistas (2016)
Con la incorporación del sonido en el cine, el mundo entero cambió su manera de percibir las imágenes. Y aunque la imagen sigue teniendo una mayor influencia en nuestro sentido perceptivo, como dice Lucrecia Martel: «el sonido en el cine es lo inevitable». Para hablar sobre este aspecto tan interesante del cine, Iribarren Films se complace en poder conversar con Marco Salaverría, destacado sonidista venezolano en la actualidad, ganador del Premio Platino por su trabajo en El Abrazo de la Serpiente, a quien agradecemos su amabilidad y deferencia. 
Te formaste en la EICTV de Cuba. Por esta escuela han pasado un sinnúmero de reconocidos cineastas a compartir sus conocimientos con los estudiantes. Como consecuencia de haber conocido a algún personaje famoso del cine mundial durante tu estadía en la escuela, ¿recuerdas alguna experiencia de aprendizaje en especial que te haya marcado, conserves y forme parte de tu trabajo profesional? 
Sí, realmente pasar por la EICTV es una experiencia difícil de explicar, es una especie de avalancha de maestros, compañeros, amigos, experiencias, etc., que te pasa por encima inevitablemente y que al menos en mi caso, me reorganizó la manera de verme y pensarme dentro del mundo y dentro del cine. Son muchas las personas, sobre todo compañeros de estudio, con los que compartes y todas te van dejando algo y seguramente tú también a ellas. Pude coincidir con personas como Lucrecia Martel que ya mencionaste, maestros y amigos que trabajan en el sonido del cine pero que también teorizan sobre él como: Samuel Larson, John Purcell, Dimitri Medard, Carlos Abbate, Christian Hugonnet, entre muchísimos otros que estoy dejando de nombrar. Pero si hay un aprendizaje que llevo conmigo cuando estoy trabajando en el cine, es la frase de mi maestro Jerónimo Labrada: «Ninguna película vale más que un ser humano». 
En un momento de la historia del cine venezolano nuestras películas fueron cuestionadas por su sonido. ¿Qué tanto hemos avanzado en el aspecto sonoro? 
Cuando comencé a acercarme al cine, una de las afirmaciones que se decían con frecuencia era que las películas venezolanas sonaban mal. Era casi una verdad incuestionable pero aún así a mí me gustaba la idea de acercarme y dedicarme al sonido. Poco a poco conocí sonidistas que venían trabajando desde años atrás y me sorprendió mucho el alto nivel que manejaban y manejan del oficio. La mayoría de ellos habían trabajado no solo en el cine venezolano sino también en películas internacionales que se filmaban en Venezuela. A parte de estas capacidades y cualidades también han sido muy generosos compartiendo sus experiencias y saberes con las nuevas generaciones.
Entonces, ¿por qué si teníamos buenos sonidistas, nuestras películas sonaban mal? En primer lugar, me di cuenta que muchas de nuestras películas sonaban bien aunque se generalizara el comentario negativo y muchas de las que tenían mala calidad era a causa de la subestimación del área sonora por alguna de las partes de la cadena o flujo de trabajo en la realización: contratar a seudo-sonidistas o seudo-microfonistas, querer ahorrar más de lo necesario en procesos de posproducción, elegir malas locaciones para el registro sonoro, sistemas de sonido mal calibrados en las salas de exhibición y algunas carencias técnicas profesionales como la falta de estudios profesionales de mezcla en el país que en el presente se ha ido solventando con la construcción de algunas salas especializadas.
Aunque en décadas anteriores no habían escuelas de sonido para cine, la transferencia de conocimientos se daba con bastante rigor desde los más experimentados hacia los aprendices; ahora contamos con centros importantes de formación en el país y también con la posibilidad de becas para formación especializada en escuelas fuera del país como por ejemplo la EICTV en Cuba, donde yo estudié por tres años gracias al apoyo de CNAC. 


Un audiovisual se compone de imagen y sonido, sin embargo, a la hora de producir una película la mayoría de realizadores dan preponderancia a la imagen. No obstante cineastas como Lucrecia Martel, por ejemplo, ven en el sonido no solo la posibilidad de crear elementos estéticos para una película, sino crear otros que puedan incluso sobreponerse a la imagen. ¿De qué manera un profesional del sonido podría involucrarse para que su trabajo vaya más allá de su responsabilidad técnica y pueda aportar para dar más valor a una película? 
Yo insisto en la idea de trabajar como sonidista en la etapa de gestación de la película que es el guión. Esa participación va a depender tanto del interés de los propios sonidistas como en la flexibilidad del equipo (directores, guionistas, fotógrafos, productores, etc.) para que se den esas condiciones. 
También hay que entender que el sentido al que se la ha dado más importancia, casi predominancia es la vista, por lo tanto salirse de ese espacio confortable resulta difícil para directores y guionistas. 
A veces también sucede que muchos de nosotros (sonidistas) estamos distraídos o dedicándole excesiva importancia a los desarrollos tecnológicos y a los aparatos en si y dejamos abandonado ese espacio narrativo-expresivo que puede y merece tener el sonido dentro de las películas. 
El área de sonido en el cine es tan compleja y requiere la intervención de especialistas que se ocupen desde el registro del sonido directo hasta la mezcla final. Y de hecho, existen tantos especialistas que pareciera estar cubierto todo lo referente al sonido. Pero, ¿hay algún otro aspecto que se deba tomar en cuenta? 
Tal como lo expresa la pregunta, el sonido requiere la intervención de especialistas en todas sus áreas, tanto quienes graban el sonido directo durante el rodaje como quienes mezclan la película, que en el fondo son los primeros espectadores reales. 
Pero hay que agregar un eslabón que es muy importante y neurálgico que está previo a todos los anteriores; ese eslabón es el pensamiento o diseño sonoro desde el guión. Lamentablemente existe la tendencia a tomar las decisiones sonoras respecto a lo narrativo-expresivo-estético en la etapa de posproducción, cuando ya la película está rodada y editada. 
Si bien algunos guionistas pueden manejar mejor que otros el sonido dentro de la construcción de las imágenes de la película, creo que es importante que los sonidistas comiencen a aportar desde esta etapa. Existen muchos guiones sordos, donde los personajes parecen no escuchar el mundo que los rodea ni reaccionar a él. Queda el sonido relegado a una especie de acompañante tímido de lo que se ve y a veces hasta jugando en contra de la película. 
El sonido a que estamos acostumbrados en las grandes producciones cinematográficas dista mucho del sonido de la vida real. El perfeccionamiento alcanzado por el sonido en el cine nos hace perder un poco la percepción de lo real. ¿Consideras importante tratar de lograr un sonido «perfecto» o buscar la autenticidad para ofrecer una perspectiva diferente al espectador? 
Pienso que la manera como escuchamos el sonido en las película: ficción, documental, animación, etc., es más un fenómeno de percepción que de objetividad física o científica de la realidad. Hay múltiples variantes cuando percibimos el sonido en un determinado lugar o momento, nuestro cerebro realiza procesos complejos y nuestra percepción de esos sonidos «reales» dependerá por ejemplo de nuestro estado de ánimo, de nuestro interés individual o específico por escuchar algo, la escucha selectiva o por nuestras experiencias. Cuando hacemos el registro de esos sonidos durante el rodaje, utilizamos un conjunto de herramientas para la captación sonora que a diferencia de nuestro sistema de percepción o escucha, carecen de cerebro por lo tanto esos sonidos serán físicamente bastante reales o parecidos al sonido de la locación pero perceptivamente carentes de interpretaciones.
Pienso que todo lo que suena y se ve en una película es parte fundamental de lo que se quiere narrar o expresar, por lo tanto, decidir que el sonido final de la película sea más o menos parecido al sonido «real» de la locación es una decisión en todo caso creativa de los realizadores. 
La autenticidad del sonido dependerá de la película misma y como se conjuguen lo visual y lo sonoro para lograr una unidad perceptiva coherente. 


Tu trabajo en El Abrazo de la Serpiente te ha hecho merecedor de importantes reconocimientos a nivel internacional. Sin duda, debe haber sido una experiencia muy enriquecedora. ¿Qué aprendizaje como sonidista recoges de tu labor en esta película? 
El Abrazo de la Serpiente ha sido un lindo, intenso y gran viaje para todos los que trabajamos en ella. Tuve la oportunidad de estar presente desde el rodaje hasta la postproducción y conocer todos sus procesos. Como sonidista es muy enriquecedor ya que puedes ir comprobando cada una de las etapas y darte cuenta que cosas realmente fueron útiles y necesarias registrar en el set, como ambientes, algunos diálogos o cantos especiales, sonidos característicos de la selva para nutrir el sonido de la posproducción sonora. 
La película fue filmada en 35 mm, formato que ya es poco común en los rodajes, pero pienso que el respeto a este formato por sus costos y su delicada manipulación hacen del set de filmación un lugar sagrado y más disciplinado con lo cual todas las áreas o departamentos optimizan al máximo su trabajo y el trabajo en equipo se hace más eficiente y riguroso. 
Otra experiencia sonora importante fue la de aprender o al menos intentar aprender a escuchar la selva desde los oídos de sus habitantes; por tratarse de una película de época, los motores modernos de las embarcaciones y aviones afectaban absolutamente a la historia, entonces cada vez que pedían rodar sonido, mis principales aliados para saber si venía algún tipo de nave eran los propios habitantes indígenas de cada lugar de filmación; obviamente la sensibilidad de escucha de ellos es superior a la mía y la alianza con ellos me resultaba muy linda y absolutamente necesaria. 
Tu experiencia te ofrece una perspectiva amplia para poder apreciar la situación del cine nacional. Y como le decía a Andrea Ríos en otra entrevista, perteneces a la nueva generación de cineastas que está tomando las riendas para lograr un crecimiento sostenido de nuestro cine. ¿Qué aspectos positivos ves en el cine venezolano de ahora y cuáles pueden mejorarse? 
Uno de los principales aspectos positivos que veo, es el número importante de jóvenes realizadores (fotógrafos, editores, sonidistas, guionistas, productores, etc.) en todas las regiones de Venezuela; la mayoría o casi todos formados académicamente en las diferentes escuelas de cine del país o incluso en el extranjero, pero además, muy activos en la formación práctica del set de filmación. 
Otro aspecto positivo es que esta nueva generación está haciendo películas con lo que se tiene al alcance, sin depender únicamente de fondos de financiamientos nacionales, incluso llevando los proyectos a laboratorios o fondos internacionales que mas allá de poder significar un aporte económico a la realización, significa un importante intercambio y fogueo para los guiones y proyectos. Por otro lado, la situación económica del país no es muy favorable en la actualidad pero aún siendo un aspecto negativo pienso que se deben generar nuevas estrategias para hacer las películas e incluso podría terminar convirtiéndose en la gestación de un cine más austero pero creativo; quien sabe que suceda. 
El cine a lo largo de su historia ha mutado según los lugares y momentos históricos que ha vivido y así han surgido muchos de los grandes movimientos. 
Finalmente, quiero agradecerte por esta entrevista y ofrecerte el último espacio para que expreses un comentario final. 
Muchas gracias a ustedes por la entrevista y por dedicar estos espacios al intercambio de ideas y experiencias. Creo que son estos espacios de reflexión justamente los que permiten a las nuevas generaciones hacer una revisión más crítica y participativa del cine que se está haciendo en el país, en la región y finalmente en el mundo. 
Entrevista: 
Guillermo Chávez 
Fotos cortesía de: 
Marco Salaverría 
Autores: 
Liliana Merizalde 
John Márquez 
Chevy Díaz